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Segundo Capítulo:

El laboratorio de María Perego estaba lleno de alegría y entusiasmo. Con el nuevo material una gran variedad de títeres se habían creado, pero Topo Gigio aún no había nacido.

Yo tenía muchísimo deseo de venir al mundo, pero quedaba encerrado en el limbo de los títeres, igual  a muchos de ellos que tenían gran esperanza de nacer. Con este material María comenzó a moldear nuevos personajes. Como podéis verificar muchos de los personajes ficticios y marionetas de periodo 1958-1959 que aparecieron en “Canzonissima” fueron interpretados con los títeres de María que cantaban y bailaban. Con la participación de Sandro Giovannini y Enzo Grarinei fueron de verdad un gran éxito.

Maria y Federico se mudaron a  Roma llevándose un enorme camión lleno del material mágico. En los tres meses en Roma esculpieron todo tipos de marionetas divertidas, que se volvieron en mis mejores amigos.  Nació también al mundo el personaje del Payaso (Clown) que se planeó con discos y elásticas, que les permitían de alargarse y encogerse, según la música y la situación en que se encontraba. Fue una creación verdaderamente fantasiosa.

Cuando vino al mundo Guaglione, la canción de “Guaglione” estaba de moda. Federico y Maria dibujaron y crearon un muñeco semejante a un gamín limpiabotas Napolitano (los militares EEUU les pusieron el apodo Sciuscia, estos gamines se ganaban el pan del día limpiando las botas de los soldados).

Cuando yo nací salíamos de nuestras cajas y cada uno de nuestros personajes tenía su instrumento musical, el laboratorio estaba repleto de todo tipo de instrumentos. Pero cuando se proponía Guaglione todo el ambiente del taller se volvía muy alegre y se calentaba el atmosfera.

Voy a detenerme en darle más información, no quiero que se pierdan las sorpresas.

Cuando se acabó la trasmisión de “Canzonissima” Federico y Maria regresaron pronto a Milano, y de momento siguiendo el ímpetus que tuvieron en Roma, fue un gran éxito. Los contrataron para participar al programa nocturno del sábado. Cada semana se exhibían las estrellas más destacadas del mundo, Maria y Federico proyectaban sus visualizaciones por medio de las marionetas y un mundo de pura imaginación.

Maria y Federico pasaban los días oyendo las canciones más populares y para tener más inspiración, distorsionaban la música de los discos, estas nuevas ideas que germinaban en la imaginación… les traían situaciones y títeres divertidos. Desde la existencia de mi limbo, yo veía con envidia la creación de insectos, peces, flores que cantaban. Unos cactus que con sus grandes sombreros y guitarras imitando a Mariachis, el ritmo de Jazz les daba danza y los rascacielos cantaban con el mismo jazz. Yo tenía muchos celos, y no veía el momento venir al mundo.

Ya un día finalmente, pude oír la voz de Doménico Modugno que con su canción muy divertida “La Sveglietta” que Maria distorsionó  y de momento ella exclamó: “Me parece la voz de un pequeño ratón”. Al minuto oí un ruido veloz de tijeras y en la distancia una máquina de coser, poco a poco me vino el sueño.

Después me desperté de mi limbo y me encontré en un mundo muy diferente, vi la cara de Maria que con una sonrisa exclamo: “Que bien, este ratoncito alegre y cordial que bien me salió”. Trilusa fue la inspiración, este ratón será uno tipo de campo y lo voy a llamar Topo Gigio, un apodo muy común por las sierras Venecianas del formal “Luigi”. Era el 1958 y finalmente llegué al mundo de la realidad, pero me di cuenta que este mundo no es todo de color rosado.

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