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Decimo Capítulo:

Las Aventuras de Topo Gigio en el laboratorio de Milán.

Estamos otra vez en Milano, la rutina del taller había cambiado, sin embargo, mucha bullía y mucha presión en el ambiente, Los Peregos habían obtenido dos empresas importantes simultaneas. Una era el “Retablo de Maese Pedro”, una ópera de un acto inspirado por el Don Quijote de Cervantes y compuesto por Falla. La obra fue comisionada por el Teatro Comunale de Bologna y la dirección fue de Maria Perego. La otra iniciativa fue un metraje de 30 minutos, en colaboración con John Levine, un productor de cine estadounidense que Maria conoció en Nueva York.

La película fue un cuento de hadas intitulado “El Cumpleaños de Rosy” y los protagonistas éranos nosotros los ratoncitos Rosy, Ino y por supuesto yo. Nos acompañaban algunos animalitos del bosque, los gnomos muy divertidos con sombreros a forma de hongos. También la Hada de la Primavera, una muñeca con ojos azules, y el pelo largo y rubio. Ella era vestida de velos y volaba con las mariposas. Federico el marido de Maria hacia el director y estaba trabajando con una nueva tecnología llamada la Elettronikam (las imagines filmadas en película, se podían observar en tiempo real por un televisor). Los animadores estaban felices porqué podían ver y controlar sus interpretaciones y movimientos de los títeres y minimizar las posibilidades de errores.

Cada uno de los caracteres del “Retablo” y los de la película, fueron llevados aun grandísimo taller, cerca al de nosotros, que fue rentado por esa ocasión. Este taller tenía dos grandes salas: en una se presentaron los grupos de la película, y en el segundo los elementos que se necesitaban para el ensayo del Retablo. En medio de la noche, cuando ya Maria y Federico se habían ido a su casa, llamé a todos mis amigos, toda la marioneta y los títeres, que se habían quedado en el otro laboratorio. Escuchamos con cuidado las historias contadas por Don Quijote.

El títere de Don Quijote era de cuatro metros alto, era hecho de trapos con el rostro esculpido por las sombras y la luz, revelando los aspectos más dramáticos de su alma. Así que sus semejanzas nos tenían que asustar. Pero en analizarlo bien, se transformó en una encarnación de un universo de fantasía, del culto de la caballería, de la Amistad, del deseo de la aventura, de la ironía, así como del Amor. Escuchamos, fascinados y entretenidos así como si fuera sido un abuelito contándonos unas historias.

Al despedirnos, nosotros nos sentíamos como si hubiéramos aprendido algo muy importante, lo dar es más precioso que lo recibir. Espero que no se hayan aburridos con mis digresiones sobre las moralidades. Quería comunicarle mi apreciamiento por Cervantes y su creación Don Quijote. Por eso quisiera que entendieran que el conocimiento de los grandes escritores de los siglos les brinda felicidad y además la formación de nuestra personalidad.

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